Garantías Corfo permitieron movilizar más de $5.117 millones en créditos para Mipymes de Aysén durante 2025

El programa consolidó su expansión en la región al fortalecer el acceso al financiamiento para Mipymes, con mayor participación de intermediarios financieros y un uso creciente de instrumentos orientados a inversión y capital de trabajo.

El acceso al financiamiento para las micro, pequeñas y medianas empresas de la Región de Aysén cerró 2025 con un balance positivo y con indicadores que reflejan una mejora sustantiva en la disponibilidad de crédito para el sector productivo. El Programa de Garantías Corfo permitió movilizar $5.117.430.542 en créditos, beneficiando a 190 personas y empresas mediante 207 operaciones, respaldadas por $3.571.337.869 en coberturas, equivalentes a una protección promedio cercana al 70% del monto financiado. Estos resultados representan un avance significativo para una región donde la dispersión territorial y la baja presencia de intermediarios financieros han sido históricamente barreras para el desarrollo de las Mipymes.

El director de Corfo Aysén, Humberto Marín Leiva, destacó que las cifras del programa muestran un cambio relevante en las condiciones de acceso al crédito. “Estas cifras muestran que el acceso al financiamiento dejó de ser una barrera estructural en Aysén. Hoy las Mipymes pueden acceder a créditos en mejores condiciones, con plazos más adecuados y con respaldo público que reduce riesgos para los intermediarios financieros. Ese es el corazón de las Garantías Corfo: permitir que el territorio se mueva y que las empresas que sostienen nuestra economía regional puedan crecer con más certezas y menos trabas”, señaló.

FINANCIAMIENTO PRODUCTIVO

El informe regional confirma un aumento sostenido del uso de los instrumentos de garantía. El crédito promedio por operación fue de $24,7 millones, mientras que el plazo promedio alcanzó 38 meses, cifra superior a registros previos y evidencia de una mayor disposición del sistema financiero a ofrecer mejores condiciones cuando existen garantías estatales que disminuyen el riesgo.

El instrumento más utilizado fue FOGAIN, con 191 operaciones, un crédito promedio de $22,84 millones y coberturas cercanas a $16,11 millones. En segundo lugar, se ubicó COBEX, orientado a capital de trabajo, con 8 operaciones y un crédito promedio de $34,77 millones. Por su parte, PRO INVERSIÓN, también con 8 operaciones, destacó por un crédito promedio de $59,60 millones y plazos cercanos a 65 meses, adecuados para iniciativas de inversión de mayor complejidad y retorno diferido.

Estas cifras reflejan que las garantías permitieron que empresas con dificultades para cumplir requisitos tradicionales accedieran a financiamiento en mejores condiciones, fortaleciendo su capacidad de inversión y continuidad operativa.

INTERMEDIARIOS FINANCIEROS

La participación de las instituciones financieras fue clave en el desempeño del programa. Durante 2025, BancoEstado canalizó 138 de las 207 operaciones y más de $2.733 millones, equivalentes al 67% del monto regional. Su presencia permitió ampliar el acceso en sectores donde la oferta financiera privada es más limitada.

Otras entidades, entre ellas Santander Consumer, BK Servicios Financieros, Forum, Incofin, Logros y Progreso, gestionaron las operaciones restantes, aportando diversidad de alternativas para las Mipymes. Aunque su participación es menor en volumen, su rol resulta relevante para ampliar la competencia y ofrecer soluciones a empresas con perfiles y necesidades diversas.

ACCESO AL INSTRUMENTO

Las garantías Corfo no requieren postulación directa. La persona o empresa solicita un crédito; si la operación califica, la institución financiera ofrece respaldarla con garantía Corfo, la cual se activa automáticamente cuando se aprueba el financiamiento.

Durante 2025, gran parte del uso se orientó a capital de trabajo, especialmente mediante COBEX, mientras que los instrumentos de mayor plazo se vincularon a proyectos productivos de mayor escala. FOGAIN se mantuvo como la herramienta transversal para empresas de distintos rubros y tamaños.

“Las garantías no son solo un mecanismo financiero, sino una herramienta que democratiza oportunidades y fortalece la actividad económica regional”, afirmó Marín. El director agregó que el desafío es mantener la tendencia y continuar reduciendo brechas: “Nuestro compromiso es que ninguna empresa viable en Aysén se quede sin financiamiento por falta de garantías”, concluyó.