SAG refuerza acciones sanitarias para avanzar hacia una región libre de tuberculosis bovina
El Servicio Agrícola y Ganadero refuerza la vigilancia y saneamiento de rebaños, en coordinación con productores, para proteger la salud animal, la producción ganadera y reducir riesgos para la salud pública.
El Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) de Aysén anunció el fortalecimiento de sus medidas de control y vigilancia sanitaria en predios y mataderos, con el objetivo de avanzar hacia la declaración de la región como libre de tuberculosis bovina, enfermedad que afecta a animales domésticos, silvestres y representa un riesgo para la ganadería.
En el ámbito productivo, la tuberculosis bovina genera importantes impactos sanitarios y económicos, por lo que su detección temprana y control oportuno resultan fundamentales para la sostenibilidad del sector ganadero regional.
Este trabajo considera una vigilancia epidemiológica activa, mediante muestreos programados en predios, y vigilancia pasiva a través de la inspección sanitaria en mataderos. Esta estrategia permite detectar precozmente la enfermedad y actuar de manera rápida para evitar su propagación.
Al respecto, indicó el director regional del SAG de Aysén, Julio Cerda Cordero que durante el año 2025, “el SAG Aysén ha abordado e identificado oportunamente dos predios con presencia de tuberculosis bovina, además de otros rebaños que se encuentran actualmente en investigación. Frente a estos hallazgos, el Servicio inició de inmediato las acciones epidemiológicas correspondientes para determinar el origen y alcance de los casos, aplicando las medidas sanitarias establecidas por la normativa vigente”.
“La detección temprana es una oportunidad para cortar la transmisión y proteger al resto de la masa ganadera. El cumplimiento de las medidas sanitarias y el trabajo conjunto con las y los productores son claves para avanzar hacia la erradicación” enfatizó el director regional.
Como parte del proceso de saneamiento de los rebaños afectados, el SAG exige la identificación individual obligatoria mediante el Dispositivo de Identificación Individual Oficial (DIIO), la actualización de existencias en el sistema SIPEC, eliminación selectiva de animales positivos con destino a faena y aplicación de estrictas medidas de bioseguridad, tales como limpieza, desinfección y separación de animales.
Desde el Servicio enfatizan que la identificación de la enfermedad constituye un avance sanitario relevante, ya que permite intervenir a tiempo y proteger a la región. En este sentido, el encargado regional de protección pecuaria del SAG, Nicolás Valdivieso Cariola, señaló que “este es un desafío que enfrentamos de manera colaborativa entre el Estado y el sector productivo. Nuestro objetivo es declarar a la región Aysén, en el mediano plazo, como región libre de tuberculosis bovina”.
Finalmente, la autoridad del Servicio realiza un llamado a las y los ganaderos a reforzar las medidas preventivas, especialmente al momento de adquirir animales, privilegiando compras dentro de la zona de erradicación y, idealmente, desde predios certificados como libres de tuberculosis bovina.




