Bordadoras del Baker: bordado patagón se suma al Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial

Pertenecer al Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial permitirá trabajar en pos de la transmisión y salvaguarda de esta tradición originada en la cuenca del río Baker

El sábado 31 de enero, en el marco del Día de los Patrimonio en Verano, en el Centro Cultural la Moneda, se realizó la Ceremonia de Reconocimiento a los Patrimonios Culturales Inmateriales (PCI) en Chile, instancia oficial en la que el Estado formalizó el ingreso de nuevas manifestaciones al Registro de PCI, entre ellas las Bordadoras del Baker, representadas por 18 bordadoras de tres generaciones.

Las Bordadoras del Baker practican el bordado patagón, tradición heredada desde los tiempos de la colonización, profundamente ligada a la vida cotidiana de las mujeres de la cuenca del río Baker, quienes se reconocen como herederas de las familias pioneras y portadoras de una memoria cultural transmitida principalmente entre mujeres. Inspiradas en su entorno natural —especialmente en las flores que ellas mismas cultivan y cuyas semillas se traspasan generacionalmente—, las bordadoras desarrollan una técnica realizada a mano alzada, sin bastidor, con puntadas y paletas de colores que conforman un estilo común, pero con sellos familiares reconocibles.

“Es para nuestro ministerio y para nuestra región, un profundo orgullo, contar con una declaratoria que reconoce y valora una tradición que se ha urdido en las profundidades de nuestro territorio, como son las Bordadoras del Baker. Que desde el paisaje que habitan, desde el territorio austral del cual forman parte con cada puntada, han tejido y han urdido la historia de sus familias y de distintas generaciones. Es por ello que este compromiso que hemos asumido como ministerio, y como gobierno del presidente Boric, de poder avanzar en el reconocimiento y la valoración de la identidad de los territorios; este reconocimiento viene a culminar una tarea fundamental, reconocer a aquellas que desde su convicción y desde el cariño han construido una identidad para Aysén” agrega Felipe Quiroz, seremi de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

El Registro de Patrimonio Cultural Inmaterial corresponde a un instrumento de gestión orientado a la identificación y clasificación de los patrimonios culturales inmateriales presentes en Chile. Para las comunidades cultoras pertenecer al Registro otorga un respaldo institucional, facilitando la visibilidad y valoración pública, la documentación e investigación, la transmisión y el trabajo de problemáticas que pudieran impactar en la continuidad del oficio, desde un modelo participativo que debe respaldar el sentido territorial de las expresiones culturales.

“Estamos felices de este reconocimiento, que enaltece el Patrimonio Cultural de Aysén, que da cuenta del valor de las tradiciones de nuestra región, y que visibiliza la labor patrimonial que realizan las mujeres en sus territorios. Las Bordadoras del Baker responden a una práctica histórica de la cuenca del río Baker, que viene dada generacionalmente desde la llegada de los pioneros y pioneras a la región. Entonces, este ingreso al Registro de Patrimonio Inmaterial de 18 mujeres, permitirá contar con nuevas estrategias para planificar su salvaguarda a futuro, orientada a lo que buscan ellas también que es la transmisión del oficio hacia otras mujeres y que de esta manera se pueda mantener vivo este patrimonio” asegura Claudia Cantero, directora regional del Serpat.

Luisa Vargas, María Vargas, Marisol Pizarro, Macedonia Maldona y Margarita Baigorria, viajaron hasta la capital nacional, en representación de las 18 bordadoras, poniendo en el mapa una expresión cultural desarrollada en la zona sur de Aysén. Luisa Vargas agrega que a su juicio, uno de los objetivos de este ingreso sería la transmisión del oficio, agrega que sería ideal desarrollar instancias en esa línea, “para mí hacer los talleres para poder incluir a más niñitas, más niñas, jóvenes que aprendan a abordar para que no se pierda este bonito instinto de bordar de la historia del Baker. Que es tan importante también para postular proyectos, ahora que tenemos eso, que se va paso a paso reconociendo a nosotras, que vivimos tan lejos de Santiago, así que pienso que eso para mí sería muy importante «, asegura sobre el logro.

Además de expresiones como la Carpintería de Ribera, Fabricación y Práctica de la Taba Patagónica, Tejuelería, Trabajo en Soga, Teatro Tradicional de Títeres, hoy desde la dirección regional del Serpat, y la unidad de Patrimonio Cultural Inmaterial, se comenzará a trabajar en la gestión de la labor de las Bordadoras del Baker, como manifestación propia de Aysén.

En esa línea, durante el primer semestre, junto a las bordadoras se definirán estrategias para contribuir a la salvaguarda del oficio en el corto y mediano plazo. La bordadora Marisol Pizarro agrega que tienen algunas expectativas de esta instancia, mencionando que “también me gustaría que se realizara una investigación a fondo y hacer giras tecnológicas sería muy importante para nosotros, y postular a fondos del Estado ahora que ya pertenecemos al Patrimonio Cultural Inmaterial. O sea, ahora yo me siento muy importante por eso, me siento orgullosa” finaliza.

Además de ello, es importante destacar que, si bien, las mujeres están presentes en la mayoría de las expresiones culturales que ya son parte del Registro, han sido históricamente invisibilizadas. Por lo que, el ingreso de las Bordadoras del Baker contribuirá a equilibrar las brechas de género presente en el reconocimiento patrimonial en la región, poniendo en escena una práctica cultural que representa el rol de las mujeres como portadoras, transmisoras, gestoras y salvaguardas fundamentales del patrimonio vivo en Aysén.