Asociación indígena adjudica Fondo de Protección Ambiental para proyecto de upcycling textil
La Región de Aysén vuelve a escribir una página importante en materia ambiental: las organizaciones indígenas regresan al Fondo de Protección Ambiental (FPA) después de casi una década sin ejecutores en esta línea, en la versión 2026 contamos con un proyecto adjudicado para promover buenas prácticas, identidad y propósito.
La Asociación Indígena Mawün Kurruf encabeza este nuevo ciclo con su proyecto “Hilos que Sanan la Tierra”, financiado por el FPA 2026 en la línea de Proyectos Sustentables para Pueblos Indígenas, iniciativa que fue visitada en terreno por autoridades regionales en una jornada marcada por el encuentro, el aprendizaje y la entrega simbólica del cheque por $6 millones para dar el puntapié inicial a la ejecución del proyecto
El Seremi del Medio Ambiente, Yoal Díaz, destacó que esta adjudicación no es solo un hito administrativo: es un gesto de reactivación, una señal clara de que el FPA es una herramienta viva, que se construye desde las comunidades y para los territorios “como Seremi del Medio Ambiente estamos súper contentos de poder hacer historia nuevamente. Retomar después de diez años los proyectos indígenas en la región es una buena noticia para la región de Aysén”, y agregó que esta motivación comunitaria invita a seguir fortaleciendo el Fondo de Protección Ambiental, especialmente cuando los proyectos incorporan miradas innovadoras como la economía circular vinculada al cuidado de la naturaleza.
Por su parte, la encargada regional de la oficina enlace CONADI Coyhaique, Pamela Huaitiao, recordó que la Ley 19.253 propone al Estado fortalecer la identidad cultural, lingüística y territorial de las comunidades indígenas, y valoró que: “Este año fue grato saber que por fin una asociación indígena en el territorio pudo adjudicar este fondo que es un fondo bastante significativo”, agregando que el FPA, en este contexto, no es solo financiamiento: es articulación, alianza interinstitucional y reconocimiento del rol activo de las comunidades en la gestión ambiental.
Tejer economía circular con identidad
“Hilos que Sanan la Tierra” aborda un desafío global —la contaminación de la industria textil— desde una mirada profundamente local: la cosmovisión mapuche y el principio del Küme Mongen como eje formativo.
La coordinadora del proyecto FPA, Carol Mansilla Henríquez, explicó que “La organización se acercó para poder empezar a reutilizar género (…) van a adquirir máquinas de coser de carácter industrial para confeccionar sus propias prendas de vestir tan significativas (…) en conjunto también una relatora con la cosmovisión mapuche, detallando un poco el significado que tiene cada prenda”.
El objetivo del proyecto va más allá de reciclar, se trata de supra-reciclar con sentido, de aprender haciendo, de devolverle dignidad y simbolismo a cada prenda.
La tallerista, Alejandra Leiva Jacke, profundiza esta dimensión formativa, “dentro del proyecto yo voy a cumplir el rol de Kimeltuchefe, enseñando desde la cosmovisión mapuche (…) La metodología es desde el Aukantun que es como el aprender haciendo en la cosmovisión mapuche. Es un concepto también muy bonito que se da a diferentes edades adultos, niños, niñas. Entonces es aprender a través de los juegos, aprender jugando y en este fondo la idea es intencionar también que las lamngen puedan reutilizar géneros, pero también con los protocolos correspondientes al mapuche kimün”
La presidenta de la Asociación Indígena Mawün Kurruf, Marcia Faundez, lo resume con claridad y convicción, “Lo que queremos conseguir con este proyecto es concientizar a nuestra comunidad sobre temas ambientales de la contaminación, cómo tratar nuestros propios residuos textiles desde nuestro hogar a través de la reutilización, con cosmovisión participando por familia (…) somos 39 socios, por lo tanto, son 39 familias”.
El impacto se multiplica en 39 hogares, en niñas y niños, en abuelas y abuelos, en la vida cotidiana. Además, el trabajo coordinado con la Escuela Básica Valle Simpson amplía aún más el alcance territorial, integrando a la comunidad educativa en este proceso transformador.
FPA: Nueve proyectos, nueve territorios en acción
En la convocatoria FPA 2026 se adjudicaron 9 iniciativas por un monto total de $54.000.000 (6 millones cada una)
- Cosecha inclusiva y vivero comunitario – Taller de Ancianos Las Tres Marías de Ñirehuao (Coyhaique)
- Sendero Educativo “Las Bandurrias” – Junta de Vecinos N°22 Ñirehuao (Coyhaique)
- Caminos de Agua: Conservación de humedales en Río Ibáñez – Fundación Manos que Ayudan Patagonia (Coyhaique)
- Conservación Huemul 45Sur – Fundación Kosken (Lago Verde)
- Semillas del Cisnes: Economía Circular – Junta de Vecinos N°8 Barrio Central (Cisnes)
- Experiencia verde en comunidad – Centro de Padres Colegio Santa Teresa de los Andes (Aysén)
- Mágico Sendero – Centro de Padres Escuela Aysén (Aysén)
- Comunidad Baquedano: Educación para un consumo responsable – Centro de Padres Escuela Baquedano (Coyhaique)
- Cuidan la tierra: Educación textil con identidad indígena – Asociación Indígena Mawün Kurruf (Coyhaique)
El Fondo de Protección Ambiental se consolida así como una herramienta concreta de acción territorial, donde la educación ambiental no es un concepto abstracto, sino una práctica cotidiana que conecta identidad, cultura y cuidado de la naturaleza.




