Avances en Salud: Más infraestructura para una mejor atención
Por: Úrsula Mix, Seremi de Gobierno de Aysén
El fortalecimiento de la salud pública en nuestra región no es sólo un compromiso administrativo, es un imperativo de justicia territorial. No hay duda de que la salud tiene que llegar a todos los territorios, por eso hemos hecho mejoras importantes tanto en las instalaciones como en la forma en que atendemos a las personas en el sector salud, asegurando que el lugar donde reside un ciudadano no determine su derecho a una atención digna.
La reciente inauguración del Hospital de Chile Chico y el avance en proyectos estratégicos como el inicio de obras del angiógrafo y la futura UPC Pediátrica en el Hospital Regional Coyhaique, marcan un hito en la capacidad resolutiva local. Estas obras, sumadas al cambio de calefacción de leña a gas en el Hospital de Cochrane, demuestran una visión integral que prioriza tanto la tecnología aplicada a la medicina, como la sostenibilidad y el bienestar ambiental de los recintos.
Sin embargo, el robustecimiento del sistema no se limita a las grandes ciudades. La equidad se materializa en la inauguración de Postas de Salud Rural en Villa Cerro Castillo, Guadal y Caleta Andrade, a las que pronto se sumará Puyuhuapi. Este esfuerzo se complementa con la implementación del Protocolo de Entrega de Medicamentos directamente en estas postas, evitando que nuestros vecinos y vecinas de Aysén deban recorrer largas distancias por sus tratamientos.
Para sostener esta red, hemos fortalecido la logística de urgencias con nuevas ambulancias para La Junta, Puerto Cisnes y Balmaceda, y estamos invirtiendo en la mejora y acreditación de centros clave como el CESFAM Víctor Domingo Silva.
Finalmente, esta infraestructura cobra pleno sentido con políticas de acceso real: el Copago Cero para tramos C y D de Fonasa, la Atención Primaria Universal en Puerto Aysén y el fortalecimiento del Plan Nacional del Cáncer. Gracias a convenios con el Gobierno Regional, estamos logrando reducir las listas de espera y habilitar espacios vitales como el COSAM de Puerto Aysén. A la luz de estos significativos avances, podemos decir que estamos construyendo una red de salud más justa, humana y eficiente para cada habitante de nuestra región.
Sin embargo, somos conscientes de que las paredes y la tecnología por sí solas no sanan. El gran desafío que asumimos es cerrar la brecha de especialistas médicos que aún obliga a muchas familias a trasladarse fuera de la región. Reconocemos que, mientras un o una paciente deba esperar meses por una interconsulta o viajar kilómetros por falta de personal técnico, nuestra tarea estará incompleta. La infraestructura es el cimiento, pero nuestra deuda pendiente sigue siendo atraer y retener el talento humano necesario para que estos nuevos edificios operen a su máxima capacidad.
Miramos el futuro con optimismo, pero sin perder de vista las deudas históricas que aún nos duelen. Las listas de espera quirúrgicas y el crítico déficit en salud mental siguen siendo realidades que nos exigen una autocrítica profunda sobre cómo priorizamos los recursos. La red asistencial está creciendo, pero la verdadera justicia social y territorial se alcanzará sólo cuando el bienestar emocional y la atención de especialidad no sea privilegio de unos pocos, sino una certeza para cada aysenino y aysenina, desde La Junta hasta Villa O’ Higgins. Seguiremos trabajando hasta el último día de nuestro Gobierno, sabiendo que lo avanzado es mucho, pero lo pendiente es aún más urgente.




