«Hoy estamos cruzados de brazos y nadie pone la cara: Aysén no puede seguir pagando el costo del abandono”
Señaló el líder gremial del transporte Conrado Redlich, en el marco del estado de alerta amarilla por el colapso logístico que afecta a la Ruta 7.
Cuatro gremios del transporte regional se organizan frente a la crisis de conectividad, exigiendo subsidios urgentes al Estado para evitar el desabastecimiento en Aysén. Advierten que la comunidad entera pagará los costos del alza en la canasta básica si no se actúa con decisión.
Los principales gremios del transporte de la Región de Aysén —ASODUCAM Coyhaique, Camioneros de la Patagonia, Asociación Gremial de Transportistas de Cisnes y AGRECACh (Asociación Gremial de Camioneros Aysén-Chacabuco)— han declarado estado de alerta amarilla frente a la grave situación que afecta la conectividad terrestre por la Ruta 7, producto del deterioro estructural del Puente Atirantado Yelcho y la falta de acciones concretas por parte del Estado.
El corte de un tensor en el Puente Yelcho, ubicado en la Región de Los Lagos pero esencial para el acceso a Aysén, redujo la capacidad de carga permitida a 32 toneladas, en una ruta diseñada para 45 toneladas de peso bruto vehicular, como ocurre en el resto del país. A esto se suman las limitaciones de otros dos viaductos: Senador Sepúlveda y González, ambos restringidos a 30 toneladas, según información entregada por el director regional de Vialidad.
La consecuencia directa: menor carga por camión, más viajes, más costos, y un impacto directo en el precio final que pagan los vecinos y vecinas de la región por alimentos, materiales, e insumos básicos.
“Tenemos una ruta nacional colapsada, con puentes que no soportan el tránsito de carga. Hoy estamos cruzados de brazos y nadie pone la cara. Mientras tanto, los costos se van directo a la gente. No pedimos favores, pedimos condiciones dignas para trabajar sin castigar a la comunidad”, señaló Conrado Redlich, presidente de AGRECACh.
Ante la fragilidad de la Ruta 7, los gremios han solicitado reforzar la ruta marítima Quellón–Puerto Cisnes con subsidios estatales.
La respuesta: no hay presupuesto.
Actualmente, la Región de Los Lagos cuenta con 16 itinerarios semanales de transporte marítimo subsidiado, mientras que en Aysén solo se dispone de 6, a pesar de su dependencia estructural de las vías marítimas.
“La región está completamente abandonada. La naviera que actualmente se adjudicó la licitación del transporte subsidiario entregó tres presupuestos al Ministerio de Transportes para agregar más viajes por barcaza y los rechazaron todos. Lo único que ofrecieron fue gestionar un viaje más, pero con tarifa comercial, pagado por los mismos transportistas. Eso es inaceptable”, añadió Redlich.
“Estamos haciendo todas las gestiones posibles. No queremos afectar a nadie, menos a la comunidad. Pero si el Estado no actúa, los precios van a seguir subiendo, y eso lo pagará la gente. Estamos organizados, buscando soluciones, tocando todas las puertas”, enfatizó el dirigente.
Los gremios del transporte regional recalcaron que no buscan conflicto, sino respuesta, y que se mantendrán en estado de alerta, monitoreando la evolución del problema y evaluando nuevas acciones si no se anuncian medidas concretas de corto plazo.
“No queremos llegar a tomar medidas que perjudiquen aún más a la comunidad. Pero la situación es límite, y Aysén ya no puede seguir esperando. Si no se actúa ahora, el desabastecimiento será una realidad. Y esa responsabilidad será del Estado.”
Los gremios han sostenido reuniones con el senador David Sandoval, la diputada Marcia Raphael, y el gobernador regional de Aysén, Marcelo Santana, quienes manifestaron su preocupación ante la situación crítica de la Ruta 7. Además, ya se concretaron encuentros con los diputados René Alinco y Miguel Ángel Calixto, quienes se comprometieron a realizar gestiones directas con el Ministro de Transportes. Esta articulación refleja que, más allá de diferencias políticas, existe una convicción compartida: defender el abastecimiento y la conectividad de la Región de Aysén como una prioridad regional y transversal.




