Científicos y recolectores unen fuerzas para poner en valor la morchela y la miel de la Patagonia
Esto con el objetivo de avanzar en la identificación de nuevas especies de hongos, impulsar la producción melífera local y sentar las bases de un desarrollo sustentable para la zona.
Con el propósito de ampliar el conocimiento sobre los hongos no madereros y la producción de miel en la región de Aysén, un equipo de la Universidad de Concepción, Campus Los Ángeles, realizó una gira por Mallín Grande, Chile Chico y Coyhaique, en la que se reunió con recolectores, apicultores, estudiantes y autoridades locales. La visita, apoyada por INFOR, el Gobierno Regional y su Consejo, además de la Corporación Crece Aysén, permitió estrechar vínculos entre la academia y las comunidades que trabajan con la morchela y la miel, dos recursos con un alto potencial de desarrollo para la Patagonia.
La doctora Ángela Machuca Herrera, profesora asociada y jefa de la unidad de investigación, innovación y gestión de proyectos del Campus Los Ángeles, encabezó el trabajo en torno a la morchela, un hongo que estudia desde hace años en la zona. «La recepción del público fue excelente, espectacular. Trabajamos con los recolectores en el propio terreno donde están las morillas y luego hicimos una clase en el bosque con los niños de la escuelita de Mallín, que todos conocen la morilla. Eso fue muy gratificante», señaló la investigadora.
Machuca destacó además el valor del intercambio de saberes con las comunidades: «Ellos tienen conocimientos que solo ellos tienen, conocen el territorio y me pueden decir hace cuánto tiempo hacen esta recolección. Es un intercambio de información que nos enriquece para ambos lados». La científica advirtió, sin embargo, que la falta de financiamiento sigue siendo el principal obstáculo para continuar la investigación, «queda mucho por hacer en la región, hay especies que hay que proteger y hábitats que cuidar. Puede haber otras nuevas especies como la que ya describimos hace algún tiempo atrás».
Por su parte, Mauricio Rondanelli Reyes, subdirector del Campus Los Ángeles y director del Laboratorio de Palinología y Ecología Vegetal de Estudios de la Miel de la Universidad de Concepción, centró su trabajo en el ámbito melífero. Durante la gira se reunió con apicultores y con una investigadora del Centro CIEP para explorar alianzas estratégicas. «Coyhaique tiene flores nativas y endémicas, es decir, que no existen en ningún otro lugar del mundo; la abeja entonces está produciendo miel única en el mundo», afirmó.
Rondanelli explicó que el siguiente paso es identificar los recursos florales que utilizan las abejas en la región y aplicar la norma chilena de análisis melisopalinológico para determinar si las mieles son monoflorales, multiflorales o biflorales. «Ojalá en el futuro cercano poder poner el sello de identificación que releve el origen de Aysén», sostuvo.
Al respecto, señaló el seremi de Agricultura de Aysén, Yordy Cea España, que mucho se habla del enorme potencial de nuestros recursos naturales, pero hay oportunidades que todavía no estamos aprovechando. “En Aysén contamos con uno de los hongos más valorados del mundo: la morilla o Morchella, considerada el segundo hongo más caro a nivel internacional y que crece de manera natural en nuestros territorios. Como Ministerio de Agricultura, queremos impulsar el conocimiento y el desarrollo sustentable de este recurso, transformando una riqueza natural en una oportunidad concreta para el territorio.”
El testimonio de los recolectores
Ignacio Bustos, chef y recolector de morchela avecindado en Mallín Grande desde hace tres años, valoró el respaldo científico al trabajo que impulsa junto a la comunidad. «Hemos conversado durante bastante tiempo con la señora Ángela Machuca, que logró creer en lo que estamos impulsando, y en esta segunda etapa del proyecto logramos ser escuchados por el gobierno», comentó tras reunirse con el Seremi de Agricultura.
Bustos subrayó la importancia de formalizar el trabajo de los recolectores y de transmitir el conocimiento a las nuevas generaciones. «Hemos creado la cooperativa agrícola de recolectores de hongo morchela y productos no madereros de Mallín Grande, somos los primeros en nuestra cuenca y estamos orgullosos de eso. Tenemos el segundo hongo más caro del mundo y lo tenemos nativo; hay un nicho que todavía no estamos aprovechando».
La gira incluyó también una feria científica y un conversatorio con la comunidad en Chile Chico, actividades que culminaron en Coyhaique con reuniones en el Gobierno Regional y con la corporación Crece Aysén, entidad que financió la visita. Iván Moya, gerente de la sede Patagonia de INFOR, destacó el entusiasmo de los recolectores y de la nueva cooperativa por aprender sobre la especie, sus requerimientos ecológicos y su productividad variable año a año.
Un trabajo de largo aliento
La relación entre la Universidad de Concepción y las recolectoras de la zona se remonta a 2013-2014, cuando comenzó un trabajo continuo que ha dado lugar a investigaciones científicas y publicaciones. En ese marco se describieron tres nuevas especies de morchela, una de ellas bautizada como “Aysenina”, en honor a la región.
Los participantes coincidieron en que el desafío pendiente es ampliar la difusión hacia quienes recolectan de manera ocasional y garantizar prácticas sustentables que permitan la permanencia del recurso en el tiempo. «Eso es la base de todo: tener prácticas sustentables de recolección para que esto permanezca en el tiempo y sea realmente una oportunidad de desarrollo y emprendimiento para los recolectores», concluyó Machuca.




