Concejala propone a la administración municipal iniciativa para que los negocios históricos no se queden atrás con el crecimiento de Coyhaique
Ante el inminente arribo de grandes operadores comerciales a la capital regional, la concejala de Coyhaique, Ana María Navarrete Arriaza, propuso formalmente a la administración municipal liderar una estrategia que proteja e integre a la economía local. Si bien la autoridad destacó desde su rol en el Concejo que el interés de firmas como Falabella, SMU, Cencosud y Walmart es una excelente señal de que la ciudad avanza, fue enfática en la necesidad de que el municipio gestione este progreso con empatía, asegurando que las familias que llevan toda una vida sosteniendo el comercio coyhaiquino no queden rezagadas.
Basándose en los datos comunales, Navarrete recordó que Coyhaique se levanta todos los días gracias al esfuerzo de sus micro y pequeñas empresas. De las 6.726 entidades formales que tiene la comuna, el 80% son pequeños negocios, y de ellos, 1.697 corresponden directamente al sector comercio.
«Detrás de esos números hay rostros, hay años de sacrificio, madrugadas y sueños familiares. El almacén de barrio o la ferretería local no son solo puntos de venta; son lugares donde existe confianza y donde los vecinos nos saludamos por el nombre», reflexionó la concejala Navarrete. «Ese comercio histórico es el que sostiene nuestros barrios, el que da trabajo en los inviernos más duros y el que hace que el dinero circule y se quede en nuestra misma comuna».
La concejala recalcó que la inversión externa es bienvenida, pero insistió en que la administración municipal tiene la misión de acompañar activamente a los vecinos frente a la llegada del gran retail. Su propuesta busca que desde el municipio se cambie el paradigma: dejar de tratar al pequeño locatario desde la «asistencia» y comenzar a integrarlo, con políticas públicas locales, como un socio fundamental en el crecimiento económico de la comuna.
Para materializar esta visión, Navarrete solicitó a la administración la creación de la «Gran Mesa Económica de Coyhaique». A través de esta iniciativa, la concejala propone que la municipalidad actúe como un ente articulador, sentando a dialogar a los gerentes de las nuevas cadenas, a las cámaras de comercio y a los pequeños emprendedores para generar alianzas reales.
La propuesta presentada por la concejala para ser ejecutada por el municipio se enfoca en tres acciones concretas:
- Generar acuerdos para que las grandes tiendas incorporen a proveedores de la zona en sus operaciones.
- Apoyar desde el municipio al comercio de toda la vida para que logre digitalizarse y competir mejor, sin perder su esencia.
- Revitalizar el centro cívico y comercial para el beneficio de todos los habitantes.
Para dimensionar el peso del comercio establecido y la importancia de cuidarlo, Navarrete recordó que solo en 2024, el pago de patentes inyectó $1.697 millones al presupuesto municipal, recursos vitales que la administración traduce en mejoras directas para la comunidad.
«El desarrollo de una ciudad no se puede medir fríamente solo en metros cuadrados de concreto. Se mide en cómo cuidamos a nuestra gente y en cuántas familias locales logran salir adelante. Mi propuesta a la gestión municipal es que trabajemos para no tener que elegir entre el gran centro comercial y el almacén de nuestro barrio. Podemos construir un Coyhaique donde ambos tengan su espacio y se potencien, porque el verdadero progreso es el que nos incluye a todos», concluyó la concejala.




