Carabineros conmemora 64 años de la incorporación de la mujer en la Institución

Este 16 de julio se cumplieron 64 años del ingreso de las primeras mujeres a Carabineros de Chile, un hito que transformó de manera definitiva a la institución y que hoy se traduce en una presencia femenina consolidada en prácticamente todas las áreas del quehacer policial, incluido el Alto Mando.

La fecha recuerda que un 16 de julio de 1962 ingresaron 104 mujeres al primer curso de la Brigada Femenina, seleccionadas entre más de mil postulantes que respondieron a una convocatoria pública.

En sus inicios, su labor estuvo centrada principalmente en el trabajo con menores y familia, pero con el paso de las décadas su rol se expandió hasta alcanzar igualdad de responsabilidades con sus pares hombres en todas las funciones institucionales.

El Jefe de Zona Aysén, General Eduardo Palma Fuentes, destacó el aporte de las mujeres en áreas preventivas, operativas y de alta especialización. Actualmente, seis mujeres integran el Alto Mando institucional con el grado de General, liderando el mando estratégico de Carabineros.

Homenaje en Aysén

En la región, el General Eduardo Palma Fuentes, acompañado del Círculo de Alguaciles, saludó personalmente al personal femenino de la 2da Comisaría de Puerto Aysén, y extendió su reconocimiento a todas quienes cumplen funciones en las Unidades y Destacamentos de la región.

La autoridad policial relevó que este legado adquiere un significado particular en regiones extremas y de geografía compleja como Aysén, donde el trabajo de las mujeres de la Institución representa un compromiso que enfrenta a diario las dificultades propias de la función policial en los cuarteles más alejados del territorio.

En estas zonas alejadas, la mujer carabinero constituye el rostro cercano de la seguridad, una presencia que entrega confianza, auxilio al desvalido y apoyo a los habitantes de las localidades más aisladas de la región, consolidándose como un pilar tanto para la comunidad como para la propia institución.

Seis décadas después de aquel primer ingreso, resulta impensable concebir a Carabineros de Chile sin la presencia femenina. Su presencia es una garantía de orden y cercanía para cada habitante y constituyen el motor de la Institución, siendo hoy parte esencial de una policía moderna y cercana que el país requiere.