Senadora Órdenes advierte que indicaciones del ejecutivo a la sala cuna universal traspasan el costo a los trabajadores sin garantizar calidad

La iniciativa que tiene como objetivo eliminar la discriminación laboral del artículo 203 del Código del Trabajo, garantizando el derecho a sala cuna desde la primera contratación, sin importar el número de mujeres en la empresa, sigue su tramitación y pronto pasaría a la Sala del Senado. “El proyecto de Sala Cuna Universal es muy relevante y de hecho fue uno de mis primeros proyectos de ley presentados en el Senado”, recordó Ximena Ordenes, representante aysenina en la Sala, quien se mostró preocupada por la letra chica de las indicaciones presentadas por el actual Gobierno.

En lo esencial la indicación sustitutiva, elimina el límite de 20 trabajadoras, señalando que, desde la primera contratación, el empleador deberá garantizar el acceso a sala cuna. El beneficio no será solo para las madres, sino también para los padres y quienes tengan el cuidado personal de un niño o niña, fomentando que ambos adultos puedan compartir esa responsabilidad. Además, se cubre a trabajadores independientes, quienes trabajen de forma independiente y coticen también podrán acceder a este beneficio, incluyendo a trabajadores de casa particular.

“Me preocupa el modelo de financiamiento, que establece que se financie a través del 0,35% del seguro de cesantía de los trabajadores y trabajadoras. Son ellos quienes se hacen cargo del costo de la Sala Cuna. Es un tema que se está abordando en la Comisión de Educación y que, sin dudas, hay que revisar también en la Sala del Senado”, sostuvo Ximena Ordenes. Sobre este punto, el Informe Financiero señala que con esta indicación del Ejecutivo habría balances negativos al sexto y séptimo año y escasa holgura al año 10.

La legisladora insistió en que las guarderías “tienen que garantizar los mismos estándares que tiene hoy Junji, Integra o los jardines VTF. Al no tener reconocimiento oficial, a mi juicio se corre un riesgo, de no garantizar la misma calidad en la educación inicial”, recalcando que “además, en zonas extremas, como la región de Aysén, la mayor parte de las localidades depende exclusivamente de la educación inicial pública. Excluir a Junji, Integra o VTF,  constituye un problema. Sala Cuna Universal, por supuesto, pero también: calidad, igualdad de oportunidades y que sea sostenible en el tiempo”

Cabe destacar que el proyecto tuvo origen en una moción presentada por la senadora Ximena Ordenes, junto con otros legisladores, antes de consolidar la discusión que terminó en un mensaje del Ejecutivo. La iniciativa, que hoy enfrenta las nuevas indicaciones presentadas por el actual gobierno, contempla un aporte fiscal 11.631 UTM, cerca de $10 mil millones en los dos primeros años. En el caso de que los recursos del Fondo sean insuficientes, la diferencia será de cargo fiscal.