Calisto impulsa proyecto de ley para aumentar permiso laboral por fallecimiento de hijos y cónyuges: «No podemos ser tan indolentes como Estado»

Con el firme objetivo de adecuar la legislación laboral chilena a la profunda realidad del duelo humano, el senador Miguel Ángel Calisto, junto a un grupo transversal de parlamentarios, ingresó a trámite legislativo un proyecto de ley (Boletín N° 18.240-13) que busca ampliar de manera sustancial las garantías y los días de permiso pagado para los trabajadores que enfrenten la pérdida de un hijo, cónyuge o conviviente civil.

La iniciativa legal introduce una modificación clave al artículo 66 del Código del Trabajo con el fin de extender el actual permiso de diez a veinte días corridos en el caso de muerte de un hijo. Asimismo, la propuesta equipara esta misma duración de veinte días para el fallecimiento del cónyuge o conviviente civil, manteniendo su carácter adicional al feriado anual y sin importar el tiempo de servicio del dependiente. Junto con ello, el proyecto busca fortalecer la estabilidad laboral de los trabajadores en duelo, proponiendo aumentar la duración del fuero laboral de uno a tres meses a contar del deceso.

El autor de la moción parlamentaria enfatizó el profundo sentido humanitario de la propuesta y la urgencia de corregir la normativa vigente. Al respecto, el senador Miguel Ángel Calisto señaló: «soy autor de una iniciativa que presentamos junto a varios senadores, con la finalidad de permitir que aquellos trabajadores que sufren la pérdida de un ser querido, particularmente de un hijo, no tengan solamente 10 días de permiso. Esa es una situación dramática, difícil, dolorosa, que cualquier padre que solamente al pensar que se podría enfrentar a una situación como esa no puede entender de que seamos tan indolentes como estado de solamente entregar 10 días, tomando en cuenta que hay trámites de por medio, el propio dolor, contención familiar, que en 10 días tienen que volver al trabajo».

A través de una detallada revisión histórica, los antecedentes del proyecto ponen de manifiesto que, si bien Chile ha avanzado de forma progresiva desde 1993 —cuando el permiso original constaba de apenas un día pagado—, la cobertura actual de diez días sigue resultando insuficiente frente a un quiebre emocional de tal magnitud. Los efectos del duelo parental y conyugal se extienden en el tiempo de maneras diversas, y el temor a perder el empleo o ver mermados los ingresos constituye una fuente de angustia que complejiza innecesariamente el proceso de asimilación y la contención familiar.

Para asegurar la viabilidad y celeridad de la propuesta en el Parlamento, el legislador por la Región de Aysén ya ha iniciado gestiones al más alto nivel político. «Esta es una situación que debemos corregir de manera urgente. Lo conversé con la 1º dama también, le comenté y le expuse detalles de este proyecto, y yo espero que el gobierno le ponga prioridad, urgencia, para que pueda ser tramitado en el congreso, y al menos dupliquemos la cantidad de días hábiles para las personas que pierdan un ser querido», concluyó el senador Calisto.

El texto legal, que ya inicia su primer trámite constitucional, se fundamenta en que el resguardo frente al dolor de los trabajadores no es un asunto menor para el ordenamiento jurídico, sino una expresión concreta de la tutela y protección activa que el Estado debe ofrecer a las personas en sus momentos de mayor vulnerabilidad y desamparo.