Inclusión y cercanía sin barreras: Carabinero sorprende a estudiante comunicándose en lengua de señas

  • Durante un patrullaje preventivo en la Plaza de Armas de Coyhaique, un Suboficial especialista en tránsito demostró que la cercanía y la integración son pilares clave de la labor policial moderna.

Lo que comenzó como un patrullaje preventivo rutinario por parte de las unidades motorizadas de dotación de la 1ra. Comisaría de Coyhaique en el casco histórico de la ciudad, se transformó en un emotivo ejemplo de inclusión y servicio público.

El protagonista de esta historia es el Suboficial Álex Torres Soto, quien rompió las barreras de la comunicación al entablar un diálogo directo en lengua de señas con un joven estudiante.

El hecho ocurrió en el sector de la Plaza de Armas de esta ciudad, cuando un docente se acercó al uniformado junto a su alumno. El profesor se ofreció inicialmente como intérprete, asumiendo que la comunicación sería difícil; sin embargo, la sorpresa fue mayúscula cuando el Suboficial Torres respondió utilizando fluidamente la lengua de señas, permitiendo una conexión inmediata y personal con el estudiante.

Educación cívica sin barreras

Durante el encuentro, el alumno manifestó su inquietud sobre la importancia de que la juventud participe en procesos eleccionarios. Ante esto, el Suboficial Torres, aprovechando sus habilidades comunicativas y detalló la relevancia de cumplir con este deber fundamental.

«Yo le expliqué que era un deber cívico, y que era importante que las personas se integren a la sociedad, se interioricen de la contingencia del país, conocer sus autoridades, así como el respeto a los diferentes estamentos del Estado», señaló el funcionario policial tras la interacción.

Vocación más allá del uniforme

El Suboficial Álex Torres Soto es oriundo de la ciudad de Osorno y cuenta con una destacada trayectoria de más de 27 años en Carabineros de Chile. Especialista en tránsito y conductor de vehículos pesados (grúas, camiones y buses), llegó trasladado en el mes de enero de este año desde la 26° Comisaría de Pudahuel a la 1ra. Comisaría de Coyhaique.

Su dominio de la lengua de señas no es casualidad, comenzó de forma autodidacta por un interés personal en adquirir nuevas herramientas y habilidades para su labor, perfeccionándose más tarde en un instituto especializado para personas sordas. Para el Suboficial Torres, esta habilidad no es solo un logro personal, sino un complemento fundamental para la función policial, permitiendo que la Institución llegue a todos los ciudadanos por igual, sin que la discapacidad auditiva sea un impedimento para la seguridad y la orientación.

El gesto ha sido ampliamente valorado por la comunidad local, y establecimientos educacionales, destacando la importancia de que el personal de emergencia y seguridad cuente con competencias que promuevan una verdadera integración cívica en la Región de Aysén.