Calisto pide celeridad en compromisos ante grave crisis oncológica en Aysén
Tras una reciente reunión con autoridades de salud y organizaciones civiles, el senador Miguel Ángel Calisto manifestó su profunda preocupación por el incumplimiento de los plazos en proyectos clave y la persistencia de brechas que hoy ponen en riesgo la vida de cientos de pacientes, especialmente en el tema oncológico.
La Región de Aysén enfrenta una situación crítica en materia de salud pública, marcada por el aumento de casos de cáncer y una infraestructura que no logra dar abasto a las necesidades urgentes de la población.
Valeria Galaz, presidenta de la Corporación Onco Aysén, quien estuvo presente en la instancia, fue enfática al señalar que el tiempo se agota para las familias que esperan soluciones concretas. Según Galaz, «encontramos que falta mucho por cumplir o por hacer todavía, ya que la comunidad está al tanto de lo que está pasando aquí con el tema oncológico». Uno de los puntos de mayor tensión es el retraso del Centro Oncológico Transitorio, un proyecto del que dependen muchos tratamientos locales. «Estamos esperando la licitación; el director se comprometió que de aquí a la otra semana tenían que viajar a Santiago para ir a pedir el presupuesto y, bajo eso, nos va a hacer una reunión a nosotros para poder contarnos en qué proceso va», detalló la dirigenta.
Por su parte, el senador Calisto valoró el esfuerzo de las organizaciones sociales, reconociendo que su rol ha sido vital debido a las falencias estatales. «Las organizaciones nacen porque, en definitiva, las instituciones del Estado no dan respuesta; y evidentemente eso es algo que nosotros tenemos que permanentemente escuchar», afirmó el parlamentario. Sin embargo, Calisto cuestionó duramente el estado de la licitación de la estructura modular para la atención oncológica, la cual debió iniciar sus trámites en el primer trimestre del año. «Si estamos hablando de que el cáncer es un tema de tiempo, evidentemente tenemos que actuar con la urgencia necesaria respecto de una enfermedad tan compleja», fustigó el legislador.
La preocupación del senador también se extendió a las alarmantes listas de espera para exámenes preventivos y de diagnóstico, como colonoscopias y mamografías, donde las demoras pueden superar los tres meses. Al respecto, Calisto denunció la desigualdad que sufren los habitantes de la zona: «Esa es una brecha entre alguien que se atiende en el sector público, que en el caso nuestro en Aysén somos todos, versus alguien que tiene plata, se toma un avión, se va a una clínica ya sea Puerto Varas o Santiago y resuelve su tema con más rapidez».
Ante este escenario, la comunidad regional mantiene un estado de alerta frente a las promesas de la administración central. La crisis oncológica en Aysén no solo revela la falta de equipamiento técnico y humano, sino también una centralización que castiga a las zonas extremas. La resolución de estas deficiencias administrativas y presupuestarias es hoy la prioridad máxima para evitar que el diagnóstico de cáncer siga siendo sinónimo de una espera burocrática insalvable para las familias ayseninas.




