Carabineros del Retén El Blanco logran emotivo reencuentro de hermanas tras 50 años de separación

En un operativo que combinó eficiencia y sensibilidad, el personal del Retén El Blanco logró localizar en tiempo récord a dos hermanas que habían perdido todo contacto hace más de cinco décadas.

La historia comenzó cuando Maite Reyes Zuleta llegó al destacamento acompañada de su hija y su yerno, tras viajar largas horas desde Chile Chico. Con una dirección en mano correspondiente al sector de Río Paloma (cerca de Lago Caro) distante a unas dos horas del lugar, su único objetivo era obtener alguna pista sobre el paradero de su hermana, Esterilda Reyes Zuleta, a quien dejó de ver hace 50 años cuando la familia residía en el sector de Bahía Murta. Desde entonces, las circunstancias de la vida las llevaron por caminos distintos, perdiendo toda comunicación.

Una búsqueda contrarreloj

Bajo las bajas temperaturas de la zona y mientras compartían un café con los funcionarios de guardia, Carabineros inició las diligencias. Cruzando datos de sistemas informáticos con testimonios de antiguos residentes de la localidad de El Blanco, los uniformados lograron obtener luces sobre el domicilio de Esterilda a pasos del destacamento.

Tras reanudar la búsqueda con los nuevos antecedentes, el personal policial tardó apenas unos minutos en dar con la ubicación exacta. Al ser entrevistada, la mujer confirmó recordar a Maite como su hermana mayor, aunque confesó que no sabía nada de ella desde hacía medio siglo.

La sorpresa en el destacamento

Para hacer el encuentro más especial, Carabineros solicitó a Esterilda que los acompañara al Retén para realizar un trámite de rutina, sin revelarle que su hermana la esperaba allí.

La sorpresa fue mayúscula al ingresar a las dependencias, ambas se reconocieron de inmediato y se fundieron en un fuerte abrazo, sellando el fin de una separación de cinco décadas.

Al finalizar la jornada, ambas hermanas expresaron su profundo agradecimiento a los funcionarios del Retén El Blanco, cuyo compromiso permitió este nuevo comienzo en sus vidas, recuperando un vínculo que el tiempo y la distancia no lograron borrar.