Comunidad de Villa O’Higgins en alerta: Crisis de conectividad por falla de Barcaza Pitipulla cumple 11 días sin solución
Un profundo descontento y una sensación de abandono afectan a los 647 habitantes de Villa O’Higgins (INE, 2024). La localidad, punto final de la Carretera Austral, se encuentra en una crítica condición de aislamiento tras el cese de funciones de la barcaza Pitipulla el pasado jueves 19 de febrero.
A pesar de que el Ministerio de Transportes —organismo responsable de financiar la continuidad del camino— comprometió una solución técnica en un plazo de 5 días, según lo informado por la empresa que mantiene el subsidio. Han transcurrido 11 días y la nave continúa fuera de servicio en plena temporada alta.
Frecuencias insuficientes y promesas incumplidas
Para una localidad que recibe a más de 15.000 visitantes en verano, la Seremi de Transportes y Telecomunicaciones había establecido una frecuencia de 10 cruces diarios de ida y vuelta mediante dos barcazas menores. Sin embargo, la falla mecánica de la Pitipulla ha reducido la capacidad de transporte a la mitad.
Si bien se anunció que la barcaza Padre Antonio Ronchi operaría con máxima frecuencia durante todas las horas de luz natural (desde las 08:00 h), la Alcaldesa (S) ha denunciado que, tras las averiguaciones pertinentes con usuarios residentes de la comuna de O’Higgins, esta medida de contingencia no se estaría cumpliendo a cabalidad. Actualmente, solo el apoyo ocasional de la nave Crux Australis en Puerto Yungay ha permitido el traslado de algunos pasajeros y servicios públicos.
Graves consecuencias para la economía y la salud
La interrupción del servicio está generando un impacto devastador en diversos sectores:
• Salud y Trámites: Los tiempos de viaje para acceder a exámenes médicos o diligencias administrativas han aumentadoen cerca de 8 horas, según comentan vecinos en RRSS.
• Crisis Turística: Se registra una baja drástica en el flujo de visitantes. La incertidumbre en los cruces ha provocado una ola de cancelaciones en las reservas de alojamientos y servicios locales.
• Abastecimiento: Camiones de carga privada enfrentan esperas de horas y, en muchos casos, los conductores se ven obligados a pernoctar en Puerto Yungay o Puerto Río Bravo debido a las dimensiones de sus vehículos y la falta de espacio en los viajes disponibles.
El sentir de los vecinos
La frustración de la comunidad se ha volcado a las redes sociales. “La economía de Villa O’Higgins depende de la ‘conectividad’, esa palabra tan manoseada por todos los que vienen y se sacan la foto prometiendo mentiras”, manifestó una vecina afectada, cuestionando además quién responderá por las pérdidas económicas y la urgencia de quienes necesitan salir de la comuna por necesidad.
La comunidad de O’Higgins exige a las autoridades del Ministerio de Transportes una solución definitiva e inmediata que restablezca la dignidad y el derecho básico a la conectividad de los habitantes de la zona más austral de la región.
Desde el Municipio se demanda a lo menos una respuesta desde el Ministerio de Transporte, la rápida resolución del problema de conectividad y que se apliquen las sanciones correspondientes.




