Calisto advierte crisis por falta de espacio para camiones en barcazas hacia Aysén y propone plan de contingencia
El diputado y senador electo por la Región de Aysén, Miguel Ángel Calisto, manifestó su profunda preocupación por el complejo escenario que enfrentan los transportistas de carga durante la temporada estival. La alta demanda turística ha generado un «cuello de botella» en la conectividad marítima, dejando a numerosos camiones de abastecimiento rezagados en los puertos de la Región de Los Lagos.
Calisto explicó que, si bien el aumento de visitantes es positivo para la economía local, la infraestructura actual no está logrando equilibrar el flujo de vehículos particulares con el transporte de bienes esenciales. La saturación de las barcazas ha provocado que transportistas deban esperar días en localidades como Quellón, Castro y Chaitén.
«Muchos camioneros se han comunicado con nosotros para transmitirnos la preocupación respecto a la falta de espacio al interior de las barcazas durante el verano. Esto se produce porque hay mayor frecuencia de turistas y circulación de autos. No podemos afectar el turismo, pero para fortalecerlo tenemos que garantizar también el abastecimiento», señaló el legislador.
Ante esta problemática, el parlamentario hizo un llamado urgente a las autoridades de transporte para implementar soluciones inmediatas que eviten el aislamiento productivo de la región, incluyendo un plan de contingencia que permita aumentar la frecuencia de los recorridos actuales de manera excepcional durante los meses de alta demanda; evaluar la contratación de un nuevo servicio o barcaza adicional dedicada exclusivamente al transporte de carga; y optimizar el metraje disponible para asegurar que los productos de primera necesidad no queden en tierra.
Un punto crítico abordado por Calisto es el alto costo por metro lineal que deben pagar los camiones, una tarifa que termina golpeando directamente el bolsillo de los habitantes de Aysén.
«Los costos respecto de los metros lineales para los camiones son muy altos. Esto repercute en que finalmente el costo se traspasa a los usuarios, y son las familias de la región las que pagan más el kilo de limón, el kilo de tomate, de palta y todos los abastecimientos que vienen por mar», enfatizó.
Finalmente, el senador electo se comprometió a realizar gestiones ante el Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones para buscar una salida técnica que alivie la carga económica y logística que hoy afecta tanto a transportistas como a consumidores finales en la zona austral.




