Con matricula completa y reconocimiento oficial del Mineduc funciona Escuela Hospitalaria en Coyhaique
La Escuela Hospitalaria del Club de Leones es una de las dos escuelas hospitalarias reconocidas por el Ministerio de Educación en la región de Aysén, bajo el patrocinio de la Escuela Especial del Club de Leones, con profesionales que comenzaron a trabajar con el Hospital Regional de Coyhaique -HRC- por lo menos desde 2018 y que hoy ya cuentan con un convenio que les ha permitido tener presencia al interior del recinto, con una sala docente destinada a las horas no lectivas de la profesora, atención de apoderados y para guardar el material pedagógico.
Nicolás Salinas, gestor de esta iniciativa y representante de los sostenedores de esta escuela -el Club de Leones de Coyhaique-, dio cuenta de su rol durante los años que ha funcionado este trabajo colaborativo, entre los padres, alumnos y docentes de la escuela y el hospital y sus funcionarios.
“Esta idea empieza a crearse el año 2018, donde nos dábamos cuenta de que en nuestra escuela madre, la Escuela Especial del Club de Leones, teníamos alumnos que tenían grandes periodos de inasistencia, por temas respiratorios principalmente y por indicaciones médicas, que eran dos o tres meses. En ese momento de la Secreduc se nos invitó a meternos de a poquito en el tema y la investigación de lo que era la Escuela Hospitalaria. Ya en el año 2019 empezamos a trabajar con este modelo, en una primera instancia con nuestros alumnos, de nuestra Escuela y en el segundo semestre de 2019 con estudiantes de primero a octavo básico de manera regular”, señaló Salinas.
El profesional destacó las múltiples experiencias positivas que han tenido desde entonces, entre capacitaciones y exposiciones en el extranjero -promoviendo el modelo que sigue la escuela en Coyhaique- y el trabajo pedagógico realizado con cada niño, niña y adolecente. Actualmente la escuela tiene matricula completa con 10 estudiantes, los que en su mayoría reciben atención domiciliaria.
APOYO EN EL PROCESO DE RECUPERACIÓN
Por diversos motivos, constantemente el Servicio de Pediatría del HRC alberga a niños y niñas con hospitalizaciones de larga data, situación que además de repercutir en sus estudios, implica que éstos no puedan hacer una serie de actividades propias de la infancia, como jugar con sus pares, correr o saltar, entre otros. En ese sentido, el apoyo de la Escuela Hospitalaria en el proceso de recuperación de los pacientes y en su salud mental, es clave.
“Ha sido un aporte para el hospital, muy significativo, el que los papás y sobre todo los pequeños puedan contar con un espacio de aprendizaje de forma paralela con su proceso de hospitalización. Si bien es cierto que, no es lo más importante dentro de un proceso de hospitalización, que es la recuperación de salud, no deja de ser menos significativo tener una instancia distinta a lo que implica su salud y que sin duda tiene un impacto positivo también en su recuperación”, señaló Augusta Godoy, jefa de subdepartamento de Servicio Social, que ha seguido el proceso de crecimiento de este convenio y el impacto positivo que ha tenido en los usuarios.
Tal es el caso de Mia, quien ha debido pasar largos períodos de hospitalización tanto dentro como fuera de la región de Aysén, lo que ha impedido que pueda llevar un proceso de escolarización regular. “Al principio fue medio difícil, porque ella –su nieta- venía un poquito deprimida, pero enganchó mucho con la profesora y eso fue bueno”, recuerda Celinda Manríquez, abuela de Mia.
La señora Celinda señaló además que la vocación de la profesora a cargo de la Escuela Hospitalaria del HRC, ha sido de gran aporte para los niños hospitalizados. “Ella tiene mucho swing con los niños, entonces se estimulan mucho. Hicieron los planetas, han hecho dibujos, han hecho tareas, han hecho recortes y muchas cositas. Cosas muy entretenidas. Darle gracias a la profesora, que se ha preocupado mucho de todos los niños, porque, para ella, son todos iguales y eso es lo importante, que no haya diferencia entre los niños”, comentó.
“MÁS QUE EL CONTENIDO”
“Nuestra misión como Escuela Hospitalaria es brindar atención educativa a los niños que están dentro del hospital, en sala cama y también tenemos la modalidad o el trabajo de los niños que están fuera del hospital, es decir, también hacemos atención en sus casas a aquellos niños que tienen hospitalización domiciliaria”, cuenta Soledad Navarro, quien actualmente es la única docente del programa.
La profesional hizo hincapié en que “estamos trabajando bien, en conjunto con todo el personal médico, porque como manejan la información, ellos siempre me están derivando a aquellos niños que van a necesitar atención pedagógica dentro de su permanencia en el hospital”, reforzando la idea de que uno de los objetivos de estas escuelas es lograr un trabajo coordinado que conecte tanto a las familias y los establecimientos de origen, como a los funcionarios del hospital.
La docente también se refirió a cómo se traspasan los contenidos, asegurando que en el caso de los y las estudiantes que completan la matrícula de la Escuela Hospitalaria “más que el contenido, aquí abordamos otro tipo de carencias, desde lo emocional, que es lo que más impacta dentro de la pedagogía hospitalaria”. Al mismo tiempo, comentó que “en la medida de lo posible, se privilegian actividades que sean más lúdicas. Se trabaja harto con el concurso, con una que otra cosita, para darle un poco más de vida a la pedagogía en sí dentro del hospital, porque uno sabe que los niños están que están acá, más que el contenido, necesitan otras cosas”.




